sábado, 13 de septiembre de 2014

Selección y elección de híbridos sileros de maíz para lograr producciones intensivas y sustentables.

Entrega de opinión presentada en "Congreso Nacional de Maíz 2014" relacionada al Blog


Premisa

Cuando se trata de rumiantes, de energía y de intensificación el silaje de la planta entera de maíz es insustituible. Lo ratifica que alrededor de un millón de hectáreas de maíz se destine para silaej de planta entera.


Introducción

            ¿Por qué nos centraremos en Elección y Selección de híbridos para silaje de planta entera? para explicar la poca atención que se presta en ambos extremos (generación y elección), en parte por falta de conocimiento, pero también por características intrínsecas del maíz, las que analizaremos en la presentación.
            Lo anterior se da a pesar de que alrededor de un tercio de la superficie de maíz se destina al silaje de planta entera. Compararemos con la producción de grano y trataremos de explicar esas diferencias en demanda tecnológica con la información disponible y la idiosincrasia ganadera. Y defenderemos el rol nutricional estratégico y de bajo costo del silaje de maíz de planta entera y la crítica al escaso residuo de picado con la compensación a través de manejos sustentables que reutilicen efluentes líquidos y sólidos.
           
Evolución y características de los híbridos actuales

            Los híbridos de maíz modernos han evolucionado en los últimos años hacia genotipos más eficientes y más productivos por efecto de la mejor aptitud combinatoria de sus líneas paternas y del mayor vigor híbrido que agronómicamente y ecofisiológicamente  los hace más estables y más eficientes en el uso del agua, nutrientes y luz solar. El mayor esfuerzo para lograr esto se hizo en los híbridos graníferos, por eso el secado rápido de la espiga y la mayor acumulación de fotosintatos en la misma, caracterizan a los mejores híbridos graníferos. Para silaje, si no hay una selección específica, habría que elegir entre los híbridos graníferos que teniendo un alto rendimiento potencial de grano, no tengan ese secado rápido, sean más flexibles o plásticos para acumular fotosintatos en el tallo y para mayores densidades de plantas. Además, los sileros no necesitan una alta tolerancia al vuelco por podredumbre, ya que no llegan a ese estado, pudiendo así, seleccionar tallos con menos lignina y más digestibilidad de la fibra. En síntesis híbridos sileros equilibrados y con buen comportamiento a mayores densidades de plantas que acumulen fotosintatos en el tallo o en la espiga en condiciones adversas, pero conservando el alto potencial de producción de grano con ambientes favorables para asegurar la mayor Energía Metabolizable posible del silaje de planta entera.



Selección de híbridos

                        Mejoramiento genético: El germoplasma base del mejoramiento para la obtención de híbridos sileros de maíz no sería muy diferente al utilizado en la selección actual. Aunque puede haber dos vías o programas de mejoramiento: 1) similar a los graníferos comerciales y 2) específicos para silaje. En la evaluación deberán considerarse, con la mira en la alimentación de rumiantes, aspectos agronómicos, ecofisiológicos, de calidad en laboratorio y con animales, así como el rol del silaje maíz en las dietas de la que formará parte principal o suplementaria. Hay similitudes en el germoplasma de origen para  las dos vías mencionadas más arriba y algunos híbridos pueden combinar convenientemente los dos destinos, grano y planta entera, al menos para ciertas categorías de animales o sistemas de producción menos intensivos. La diferencia mayor entre los dos destinos está asociada a la fisiología, básicamente en los procesos acumulación y translocación de fotosintatos, la estructura del tallo para la resistencia al vuelco por podredumbre, la velocidad de secado y el índice de cosecha. La diferencia en ciclo sólo estaría asociada al diferente momento fenológico de picado de la planta entera y de la cosecha de grano.

Elección de híbridos
           

            Un híbrido deseable debería combinar un alto rendimiento de forraje de alta concentración energética con un desempeño consistente a través de ambientes. No sólo hay que elegirlo para silaje, sino que deberá considerarse el destino final y la proporción en la dieta según categorías de animales productores de leche o de carne. Sin embargo, como las variables referidas a estas características son numerosas, determinan que la elección de híbridos sea compleja. Una alternativa para simplificar este proceso es el uso de índices que combinan diferentes factores asociados al desempeño del maíz para ensilaje en un único criterio de evaluación. Esos índices que estamos proponiendo se denominan “índices de desempeño” y deberían utilizarse rutinariamente en la evaluación de híbridos, lo que permitiría disponer de híbridos más específicos y facilitaría la elección de los mismos según zonas y sistemas productivos. Para elegir un híbrido para silaje, complementariamente, deberá planificarse cuáles serán los potreros y los manejos agronómicos, las categorías de animales a los que se destinará el silaje por los requerimientos nutricionales, la proporción del silaje que tendrá la dieta, conocer los otros componentes de la dieta, cuál será la proporción de grano esperable o factible en el silaje. 




lunes, 18 de agosto de 2014

Altas cargas ganaderas requieren: buenas pasturas bien manejadas y forrajes conservados de calidad para ser sustentables y rentables

Entrega de opinión-revisión relacionada al Blog

Es bien conocido que en pasturas con un manejo adecuado en la región pampeana central se pueden lograr alrededor de 600 gramos por animal y por día, aún con altas cargas de más de tres novillos por hectárea, Como ese valor es el promedio, hay momentos de 400-500 gramos de ganancia y momentos de hasta 800 gramos. Con suplementación estratégica, entonces, en esos sistemas se logran, según tipo de pastura y zonas, entre 650 y 950 kg de carne por ha. Cuando se dispone de silaje de maíz o de sorgo en un 15 a 20% de la superficie dedicada a la ganadería pastoril, se logran producciones por hectárea de al menos 1200 kg. Nótese que con silajes de planta entera de maíz o sorgo como alimento principal que tengan buena proporción de grano (solamente hay que agregar suplementos proteico y mineral), las ganancias de peso por animal superan un kilogramo por día. 

La ventaja de estos sistemas: flexibilidad y bajo costo.


La flexibilidad y el costo dependen de una planificación previa.
                
Flexibilidad,  porque a la pastura se la puede suplementar estratégicamente en los momentos de menor producción o
                          en momentos de falta de materia seca (y por ende fibra) o
                          con suplementación continua (con silaje, henos, granos o autoconsumo de silajes) o
                          en engorde a corral de bajo impacto ambiental (feedlot ecológico) o
                          en engorde a corral de medio a alto impacto ambiental (feedlot tradicional).

                
El menor costo de estos planteos radica en que se utilizan los tres alimentos más baratos para los rumiantes: pasto, henos y silajes. El grano del propio establecimiento y en su rol sólo de concentrado también baja el costo y se valoriza por su transformación en origen.


http://inta.gob.ar/documentos/agregado-de-valor-a-la-carne-vacuna-estrategias-de-produccion/at_multi_download/file/44-%20Agregado%20de%20Valor%20a%20la%20Carne%20Vacuna%20Estrategias%20de%20Conversi%C3%B3n%20-%20EEA%20INTA%20Concep%20del%20Uruguay.pdf

miércoles, 13 de agosto de 2014

Producción estimada de Pasto y de Forrajes Conservados en todo el país, por año agrícola

Entrega de opinión-revisión relacionada al Blog


En el caso de los “pastos” de pastizales y pasturas cultivadas, la Argentina cuenta por primera vez con un mapa de productividad forrajera con datos a escala de Partido, como resultado del trabajo conjunto de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA), el INTA y AACREA.


                No ocurre lo mismo con los forrajes conservados, donde las estimaciones son parciales y sin una metodología definida de muestreo. Lo más aproximado es lo que posee la CACF (Cámara Argentina de Contratistas Forrajeros) básicamente para la confección de silajes por parte de sus socios, que tampoco incluye a todos los contratistas, ni a los que tienen maquinaria propia y no son contratistas, al menos como actividad principal. Hoy se estima que una picadora moderna de gran rendimiento pica alrededor de 2.000 ha por año de maíz, sorgo, cereales de invierno, alfalfa, soja y pasturas.



      Para el cálculo de la estimación de cuanto se produce de silajes y henos cada año, se tomaron 1.000.000 de ha de silaje de maíz y sorgo con un promedio de 11 toneladas de MS/ha, más 200.000 ha de otros silajes con 6 toneladas por ha. De henos se calculó un corte destinado principalmente para heno en 2.800.000 ha de alfalfa más 600.000 toneladas de moha. Puede haber variaciones y otras especies no consideradas, aunque la contribución de mayor peso está en el maíz y el sorgo para los silajes y en la alfalfa para los henos. Por eso se estimó entre 25 y 30 millones de toneladas que aportarían por año los forrajes conservados, incluyendo todas las especies y variantes que se den en algunas zonas o en algunos años en particular. Para estimar metodológicamente estas cifras, en algún momento entidades públicas y privadas deberían encararlo, como se hizo con el pasto, para los forrajes conservados. Como se mencionara en otra entrega, con incentivos o cambios de política para la ganadería de carne y leche, solamente de maíz debería dedicarse un 50% más para silaje, tanto para equilibrar, como hacer sostenibles y previsibles a los sistemas productivos y fundamentalmente para bajar los costos de la alimentación. Y si una vez logrado eso, se quisiera crecer en volumen y recuperar exportaciones acorde a la importancia y las posibilidades de un país como Argentina, se necesitarían no menos de 50.000.000 de toneladas de forrajes conservados cada año. Esta cifra es un 20% aproximadamente de lo que producen los pastos. Hoy esa proporción estaría entre el 10 % y el 15 %. Es bueno aclarar aquí, que en la estimación de la producción de pasto se incluyen muchos sistemas extensivos y también de subsistencia que no son comparables a los sistemas que utilizan forrajes conservados rutinariamente.
               
      Hasta tanto no se dispongan de datos más precisos o un mapa de forrajes conservados, esta primera aproximación parece reflejar lo que tenemos en los sistemas productivos para poder proyectarlo a lo que necesitamos. Recuérdese que al inicio de la década de 1990 a los forrajes conservados todavía se los denominaba Reservas, los silajes no superaban las 250.000 ha y más de un 20% de los tambos no los utilizaban. Hoy hasta la vaca de cría se suplementa estratégicamente con silaje, impensable al principio de esa década cuando ya lo proponíamos sin éxito y era visto con gran escepticismo en medios productivos y académicos.




viernes, 1 de agosto de 2014

La producción ganadera se encamina a transformar en silajes a la mitad de la superficie de maíz y sorgo

Entrega técnica relacionada al Blog

Podemos iniciar esta entrega  remarcando lo siguiente:

1.  Francia, un país agrícola-ganadero como Argentina, con sistemas de producción intensificados y con una superficie sembrada con maíz similar a Argentina, dedica el 44% de la misma para ensilar la planta entera.
2.    La Energía Metabolizable que aporta por hectárea el Silaje es entre 50 % y 60% mayor que la del grano solo de maíz y es similar en sorgo aunque más variable por los distintos tipos disponibles.
3.    La sojización aceleró un proceso de intensificación y concentración de la ganadería, que más tarde o más temprano se hubiera dado de todas formas. En ese proceso los forrajes conservados y en especial los silajes energéticos aumentaron y crecerán aún más.
4.    Alrededor de 1.500.000 ha de maíz y sorgo para silaje son necesarias para encauzar y hacer más sostenible a la ganadería vacuna en las condiciones actuales.
5.    El uso interno más importante del grano de maíz seguirá siendo para la ganadería de carne y leche.
6.    La alfalfa seguirá siendo la especie más importante por el aporte de proteína, tanto en pastoreo como en henos y silajes. Y los verdeos y pasturas templadas o megatérmicas seguirán siendo la base del ciclo completo en carne y de las diferentes categorías de animales del tambo.

  Los 6 puntos anteriores sintetizan lo que se viene dando en Argentina, contrastado con lo que se da en países que utilizan raciones similares. En pasturas y forrajes conservados se trata de las mismas especies o similares, con la diferencia que el aporte proteico principal en Francia lo da la soja (Expeller como los que nosotros exportamos) y que en nuestro país por condiciones edafoclimáticas lo conseguimos con la alfalfa en particular y con las pasturas y verdeos en general.
            
               
                
         En los próximos párrafos, sobre la base de los seis puntos anteriores, ampliaremos y justificaremos lo que afirma el título de esta entrega, el alto porcentaje que ya tiene y el que alcanzará la superficie picada para silaje sobre la superficie total, tanto de maíz como de sorgo. Se aclara, además, que esto se dio y dará con las condiciones imperantes en los últimos 20 años en la producción, la exportación y las limitaciones a la agricultura y a la ganadería por cuestiones de precios internacionales como de políticas e ideologías más que razones técnicas. No se descarta que en los próximos años haya un aumento cuantitativo importante en los excedentes agrícolas y ganaderos. Si eso ocurriera habría que reanalizar para esa nueva situación, que incluirá seguramente cambios cualitativos, pero en lo que concierne a este Blog, la importancia relativa de los forrajes conservados seguirá siendo enorme. Y podría llegar a ser fenomenal, si se implementaran políticas realistas y sustentables de transformación y valor agregado en origen.

                               Con respecto al punto 1) se compara con Francia ya que ese país es el más agrícola-ganadero de Europa, exporta al resto del continente, han trabajado y desarrollado cultivares en la mayoría de las especies forrajeras templadas utilizadas en la región pampeana. Con gran visión de futuro se han dedicado desde hace más de 50 años a definir y desarrollar todo lo referente a la planta entera de maíz para ensilar.
                    El punto 2) remarca lo que ya fue planteado en este blog: la ventaja indiscutible de los silajes energéticos de maíz y sorgo, que al utilizar la planta entera picada producen entre un 50% y 60% más de Energía metabolizable para rumiantes, con mayor seguridad, plasticidad y equilibrio de dieta que cosechando solamente el grano.  En el caso de un buen maíz para silaje, el grano solo representa el 42% del total de materia seca de la planta. Sin embargo el rango va de 35% al 50% por circunstancias climáticas o de mala elección de híbridos, entre otras. El grano tiene 3,3 Mcal de Energía Metabolizable (EM) por kg de Materia Seca (MS). Cuando se suma el 65% restante en un extremo o el 50% restante en el otro extremo del ejemplo, la mezcla picada tiene entre 2,0 y 2,6 Mcal de EM por kg MS, lo que conlleva a disponer de 50-60% más de energía metabolizable producida por hectárea.
                   En el punto 3) se menciona algo ya tratado en este blog sobre la sojización, remarcando la lógica y la importancia de los forrajes conservados.
                   En el punto 4) hay una apreciación personal analizada por más de 15 años donde mucho tiene que ver la menor tecnificación de la ganadería con respecto a la agricultura, la aplicación del facilismo y el menor apego a la sustentabilidad. La superficie mencionada tampoco es inalcanzable. Ya se pican para silaje dos tercios de la misma.
                   El punto 5) es un dato de la realidad de nuestros sistemas productivos que se va a mantener por aumento de los silajes y por el rol fundamental del grano de maíz. De la misma forma para el grano de sorgo y sus silajes.
                   Finalmente, el punto 6) se refiere a los “pastos” que dan la ración de base de los rumiantes y en su doble rol la alfalfa, en pastoreo directo y como forraje conservado en forma de heno y silaje.Todas las especies forrajeras templadas y megatérmicas, junto a los pastizales son la base pastoril de todos los sistemas ganaderos, que en otra entrega los englobáramos como “pastos”, siendo sólo la alfalfa la que tiene un doble rol importante en pasturas y como forraje conservado. En mucha menor medida, los cereales de invierno y el raigrás anual pueden tener ese doble rol.

viernes, 25 de julio de 2014

El pasto es mejor aprovechado por un rumiante que el combustible por un motor de combustión interna. Revalorando a los Rumiantes y a los Forrajes

Entrega técnica de actualidad relacionada al Blog

                En los últimos años se ha instalado en la opinión pública y en el ámbito científico que los rumiantes son los responsables principales del calentamiento global, porque emiten grandes cantidades de gas metano. Pero esos cuestionamientos oportunistas, simplificadores y unilaterales no consideran las ventajas que poseen los rumiantes, como la capacidad para digerir la fibra de los forrajes para producir un alimento básico como la leche. Además de la carne y un gran número de productos. Cuando consideramos la eficiencia con la que las vacas generan un alimento esencial con forrajes y granos principalmente y la comparamos con los combustibles y los motores utilizados para los desplazamientos y los trabajos con maquinarias, encontramos lo siguiente:



      Con 10 litros de combustible, en el motor más rendidor (diésel a revoluciones constantes), 6 litros de la energía química potencial se pierden como calor y los 4 restantes dan energía para el desplazamiento o el trabajo de maquinarias (parte de la cual se pierde por diversas resistencias de rodadura y otras causas). En el mejor de los casos, entonces, aprovecharemos para el fin específico sólo 2 litros. Expresado de otra forma: 80% del combustible fósil que usamos se disipa como calor o por pérdidas diversas.

   Un rumiante, en promedio y groseramente cada 10 kg de Materia Seca que consume, 3,5kg  los usa para mantenimiento (metabolismo basal) y con el resto produce groseramente 6 litros de leche o 600 gramos de peso vivo en producción de carne. Con la diferencia que parte de los 3,5 kg del ejemplo y lo no digerido del total (groseramente otros 3,5 kg de MS) se reciclan como materia orgánica que se pueden utilizar como enmiendas o para producir bioenergía. En el caso de la leche, con menos de 2 kg de MS forrajera producimos 1 litro de leche. Una eficiencia buena, ya que en una hectárea podemos producir en promedio 12.000 kg de MS. Algo así como 7.ooo litros de leche con buenos cultivares, energía fósil y gran cantidad de energía solar. Expresado de otra forma: 60% de la materia seca forrajera que utiliza un rumiante se desaprovecha directamente; pero una parte importante de la misma es reutilizable. Podemos decir entonces que:

Los motores térmicos son máquinas con un despilfarro energético de consideración.

Los rumiantes son animales que digieren la fibra de los forrajes para transformarla en ácidos grasos volátiles para producir leche con buen aprovechamiento energético.

En los motores la energía no aprovechable se disipa, en los rumiantes gran parte de la misma es reutilizable



Con una ventaja adicional para los rumiantes: la mejora en la eficiencia en los motores de combustión interna está limitada y casi en su máximo teórico. En cambio la producción de forrajes con menor costo energético y mayor rendimiento energético (digestibilidad) con nuevos cultivares, con nuevos eventos biotecnológicos, con el aprovechamiento de efluentes como enmiendas orgánicas y la producción de alimentos funcionales, entre otros, ya se están desarrollando para aumentar la eficiencia de los rumiantes y por ende la sustentabilidad.

        En los cálculos se consideró un forraje como alimento principal, con 65% de digestibilidad. Como subproducto de la fermentación y de la producción de ácidos grasos volátiles se produce el metano en cuestión

        Si bien en la comparación no se consideró la energía fósil necesaria para producir el forraje y acondicionarlo, tampoco se consideró la logística para transportar y almacenar el combustible desde la destilería, que representa un gasto energético importante.




jueves, 17 de julio de 2014

Producir novillos pesados a bajo costo depende del pasto y de los forrajes conservados

Entrega técnica de actualidad relacionada al Blog

Hay muchas empresas que están poniendo el foco en la ganadería, en especial para abastecer el mercado interno y para la exportación. Si bien esta última, nunca ha estado tan mal (hoy Uruguay exporta más que Argentina) hay grandes posibilidades para un futuro cercano, tanto con cuota Hilton como con Cuota 481, en especial para las empresas con ciclo completo que terminan buena parte de los novillos en feed lot.
            El gran desafío para esas empresas es beneficiarse del ciclo completo, pero fundamentalmente producir la mayor cantidad de kilogramos de carne con pasto. Encauzar y ajustar ese sistema necesita el aprovechamiento eficiente de pastizales, pasturas cultivadas y verdeos. Para poder manejar los pastizales y las pasturas con normas y respetando los descansos, como lo manifestamos reiteradamente sólo es posible si se dispone de forrajes conservados de bajo costo, ya que la única alternativa cuando no hay planificación es recurrir a los granos, de mayor costo y con los problemas que significa la falta de fibra. Como expresáramos en la segunda entrega de este blog, la utilización de los distintos tipos principales de forrajes conservados deberá ser rigurosamente planificada, con el uso de la tecnología disponible incluyendo los mejores cultivares y fertilización, para producir materia seca forrajera de las mejores calidades y menores costos posibles.
             













Todo lo anterior es válido para los sistemas ganaderos de ciclo completo de las principales zonas ganaderas del país de las regiones húmedas, subhúmedas y semiáridas con pastizales o pasturas cultivadas templadas o megatérmicas, verdeos y con la posibilidad de lograr buenos cultivos de sorgo o maíz. La importancia del pasto requiere el respeto de normas que eviten la degradación de pastizales y pasturas por mal manejo o sobrecargas.
                        La recría le da flexibilidad al sistema y la misma se hace eficiente a bajo costo con “pastos” (pastizales, pasturas y verdeos en pastoreo directo) y silajes (autoconsumo o suministro) que producen excelentes márgenes. La recría es la etapa de desarrollo del animal que va desde el destete hasta alcanzar un peso de unos 300 kilos. En este período el animal es más eficiente en la conversión de alimento en músculo, es la etapa del ciclo en la que más cantidad de kilos se produce con el mejor resultado económico.
                        La terminación de novillos puede lograse con “encierro” a corral entre los 18 y 22 meses y “a campo” con suplementación (henos, silajes y granos) a los 30 meses.
Nótese la importancia de los pastos y de los forrajes conservados para producir novillos pesados a bajo costo y con regularidad de abastecimiento.
En estos sistemas de ciclo completo la complementación agricultura-ganadería es fundamental. La mayor eficiencia se logra ensilando el grano húmedo, con las ventajas que significa para la liberación temprana del lote, manejo y posterior suministro y ensilando la planta entera de híbridos de maíz con aptitud silera o de sorgo de buen contenido de grano, ambos con buena digestibilidad de la fibra para mejorar la conversión y por ende el costo de cada kg de carne producido, un atributo de los silajes energéticos en particular. Esos silajes aseguran la evolución normal y regular de cada etapa, desde la cría hasta el engorde:
  •  En la cría, como suplemento en períodos críticos o de máximos requerimientos de la vaca (normalmente no más de 90 días/año).
  •  En recría, como componente principal de la suplementación estratégica a los animales en pastoreo para lograr y mantener las ganancias programadas.
  • En el engorde con encierro, como alimento energético y fibroso de mayor volumen y menor costo
  • En el engorde con pastoreo intensivo, como suplemento energético estratégico

lunes, 7 de julio de 2014

Tipificación de los maíces para silaje de planta entera

Tipificación de los maíces para silaje de planta entera
 por morfología y calidad del tallo


Entrega técnica relacionada al Blog

La variabilidad que puede encontrarse en el maíz moderno y sobretodo en los híbridos comerciales graníferos no es muy grande si se considera la estructura de la planta o los tipos de grano. Esto se da también en los híbridos recomendados para silaje donde se utiliza toda la planta como alimento energético para rumiantes.
            En el maíz, ya desde la época de las variedades de polinización libre se recurría a denominaciones como para pastoreo a los maíces que eran utilizados para pastoreo directo programado o eventual por efecto de condiciones climáticas adversas; o los llamados maíces diferidos en pie también para pastoreo en el otoño o invierno; o el uso de los denominados maíces macolladores dentro de los denominados doble propósito;  recientemente con los híbridos se sumó masivamente el uso de la planta entera para silaje.  Todas esas variantes corresponden al uso forrajero de la planta entera de maíz. En esta entrega caracterizaremos los distintos “tipos” para silaje en el maíz, con las denominaciones más adecuadas y precisas según morfología, componentes morfológicos estructurales o de acumulación en el tallo y los comportamientos fenológicos. En síntesis, esa tipificación estará relacionada con las variantes disponibles de la planta entera de maíz para silaje, sean o no genéticamente modificados.


      La utilización del maíz como planta forrajera se basó y se sigue apoyando en las mismas variedades e híbridos graníferos, es decir, los seleccionados para producir grano (lo que ya vimos como el grano forrajero de usos en producción animal de monogástricos y rumiantes).

       Las denominaciones maíz pastoreo, maíz doble propósito y los maíces sileros son nominaciones de los graníferos por origen y selección que fueron derivados y designados comercialmente con esas particularidades.

      Todos los híbridos forrajeros con las denominaciones del párrafo anterior tienen su origen en el mismo programa y el mismo germoplasma que los utilizados para grano. Los únicos híbridos diferentes y más específicos, hasta el presente son: los de Basf con la marca Nutridense que provienen de una selección más específica para granos más proteicos y fibra más digestible, que no son transgénicos, tampoco específicos para silaje ya que el grano más nutritivo fue seleccionado, en principio, para monogástricos y no para rumiantes. Algo similar ocurre con los Nutrifeed de Dekalb. Solamente los híbridos de DOW denominados con el gen bm3 (nervadura marrón) o BrwnMidRib o BMR son considerados específicos para silaje ya que el menor contenido de lignina por efecto de ese gen cualitativo le otorgan mayor digestibilidad a la fibra del tallo, aunque su mayor o menor ventaja dependerá del fondo genético del germoplasma utilizado y de sus interacciones genéticas y ambientales que determinan la producción final de toneladas de materia seca digestible por hectárea.
Todas las denominaciones de marca o de marketing como silero, silo y megasilo (que ya mencionamos en otra entrega es una mala denominación, ya que silo hace referencia al recipiente y no al forraje), Duo, doble propósito, tambero, forrajero, sil, lechero y similares, pertenecen al primer grupo ya expuesto de derivados de graníferos con una evaluación “a posteriori” para recomendarlos para silaje de planta entera. 

            Los híbridos de maíz para silaje de planta entera, provienen de los graníferos y tienen que tener al menos tres características diferenciales con aquéllos: a) secado lento de la espiga y acumulación de azúcares solubles en un tallo con mayor digestibilidad de la fibra; b) planta alta y tolerante a mayores densidades y con alta producción de materia seca, de la cual al menos y como promedio el grano representará 38% del total; c) ventana de picado amplia y que responda a los puntos a) y b) cuando el porcentaje de Materia Seca de la planta entera picada esté en el rango 33-38%.

            El maíz no tiene los tipos azucarados como en el sorgo. Tiene el gen nervadura marrón (más comúnmente el bm3) que le confiere mayor digestibilidad a la fibra por disminución del contenido de lignina, a los que se denomina BMR o nervadura marrón o baja lignina. En el maíz, los BMR producen efectos deletéreos que afectan el rendimiento, la sanidad y el vuelco y quebrado, aunque en la última década esos efectos son menos importantes


Entonces, para silaje de planta entera
los maíces recomendados tienen que tener 
una morfología y estructura de planta que aporte fibra, que esta fibra sea lo más digestible posible 
y con un ciclo adecuado a la fecha de siembra o
a la región de cultivo. 
Además deberán soportar mayores densidades de siembra, ser híbridos equilibrados en la proporción de granos y fibra con ventana de picado amplia que no afecte significativamente a la digestibilidad del forraje en el estado fenológico entre 30% y 40% de materia seca (entre 70% y 60% de humedad del forraje picado) que se logra, según ciclos, fechas de siembra y zonas, alrededor
 de 45 días después de la fecundación.