viernes, 27 de junio de 2014

Tipificación de los sorgos para silaje de planta entera

Tipificación de los sorgos para silaje de planta entera
 por morfología, calidad del tallo, tipo de grano, ciclo y comportamiento fenológico.


Entrega técnica relacionada al Blog

        Tanto el maíz como el sorgo son muy variables morfológicamente cuando se considera la estructura de la planta y esa variabilidad también se expresa en los granos, aunque en mayor grado en las distintas razas de maíz.
             La particularidad de poder utilizar toda la planta y conservarla de una manera simple y segura como alimento energético para rumiantes, suma un atributo a los que ya tienen los granos de sorgo.
            Tradicionalmente se nominan a los sorgos y maíces doble propósito, a los sorgos azucarados, a los granos de sorgo con y sin taninos, a los sorgos para pastoreo directo, a los sorgos diferidos en pie para pastoreo otoño-invernal, entre otras denominaciones, para describir solamente el uso forrajero de la planta de sorgo. A continuación, en esta entrega caracterizaremos los distintos “tipos” para silaje en el sorgo, con las denominaciones más adecuadas y precisas según taxonomía, morfología, componentes morfológicos estructurales o de acumulación de azúcares y los comportamientos fenológicos. En síntesis, esa tipificación estará relacionada al uso de la planta entera de sorgo para silaje.

              En el sorgo hay tres tipos tradicionales según su utilización: los graníferos (S. bicolor) en un extremo, los forrajeros (S. sudanense) o tipo Sudán en el otro y los “doble propósito” en el medio. Hay variedades o híbridos de sorgo tardíos, medios, precoces y muy precoces; actualmente los programas de mejoramiento seleccionan para lograr genotipos de ciclo más corto o los llamados súper precoces para lograr doble cultivo de verano, siembras de segunda y llevar al cultivo más al sur del país.
         Los sorgos graníferos según el germoplasma de origen y la estructura de planta pueden tener diferentes proporciones de grano, tallo y hojas y comportamientos fenológicos distintos que condicionen la aptitud para silaje de planta entera. Los graníferos de buena aptitud para silaje son los recomendados para sistemas de producción o categorías de animales de alto requerimiento nutricional, en especial de energía.
             Los sorgos doble propósito provienen de los graníferos que tienen mayor proporción de tallos y hojas, pero manteniendo un equilibrio importante con el grano que asegure una cosecha rentable del mismo o la alternativa (de ahí el “doble propósito) que garantice un forraje energético con la planta entera; cuando a este último tipo se lo promociona o difunde para silaje, entonces también se lo denomina “silero”.
         Los sorgos forrajeros sean o no fotosensitivos no están recomendados para silaje, aunque eventualmente se utilicen, por lo que ya mencionamos de los silajes de maíz y sorgo o aún de cereales de invierno granados. En todos esos cultivos para silaje de planta entera el grano es imprescindible y debe estar siempre presente y sabiendo que la proporción del mismo puede variar por condiciones climáticas y disminuir ante condiciones adversas, Pero aún con sólo 25-30% de grano se asegura y valoriza el destino del silaje como alimento energético. Esta es la razón fundamental por la que no se justifican forrajes energéticos ensilados sin el componente grano. Solamente el silaje de leguminosas no tiene grano, pero no es energético. El silaje de sorgo, como ya lo presentáramos es un alimento suplementario y complementario porque tiene energía y fibra. Energía del almidón del grano y fibra del resto de la planta que es también un componente energético y regulador de la actividad ruminal. De ahí que no recomendemos el silaje de los sorgos forrajeros.
            Las otras variantes del sorgo tienen que ver con la proporción de azúcar en el tallo que si es alta se los denomina azucarados o si tienen el gen nervadura marrón que le confiere mayor digestibilidad a la fibra por disminución del contenido de lignina, se los denomina BMR. Para Forraje Conservado como Silaje y que respondan a las características que vimos para los silajes en otras entregas, se recomiendan los graníferos para altos requerimientos energéticos y en especial los “doble propósito” o sileros normales o BMR según destino y categoría de animales. En el sorgo, los BMR producen menos efectos deletéreos que en el caso del maíz, posiblemente porque el sorgo tiene una estructura de planta más rústica y macolladora, que el maíz moderno perdió por selección ancestral hacia un único tallo y una espiga formidable y dominante, ya que sus ancestros son similares estructuralmente al sorgo. En el futuro seguramente habrá híbridos comerciales de sorgo  donde se combinen variantes del género Sorghum en una estructura de planta de máximo rendimiento con medias a altas proporciones de grano y con el gen nervadura marrón y genes y/o eventos similares para el contenido de lignina o digestibilidad de la fibra, complementado, tal vez, con mayor acumulación de azúcares en el tallo.
                        Entonces, para silaje de planta entera los sorgos recomendados tienen que tener adecuada proporción de granos con una morfología y estructura de planta que aporte fibra, que esta fibra sea lo más digestible posible y con un ciclo adecuado a la fecha de siembra o a la región de cultivo. Si se prioriza la energía para alta producción habrá que elegir entre los sorgos graníferos recomendados para silaje; por el contrario, si se prioriza la digestibilidad de la fibra los sorgos BMR serán los más adecuados, mientras que para otras situaciones los doble propósito o Sileros, sabiendo que esta denominación es muy laxa y que debería disponerse de datos y ensayos que avalen su ventaja para obtener cantidad y calidad de silaje acorde a la zona y al sistema productivo.

            Con respecto al grano de sorgo no vamos a entrar en detalles en esta entrega, sino solamente mencionar que el sorgo ha sido clasificado en cuatro clases según el color del pericarpio y en dos clases para taninos condensados (con y sin).




martes, 17 de junio de 2014

El uso de energía fósil en los sistemas de producción ganadera: Rol y ventajas de los forrajes conservados

Entrega de actualidad técnica relacionada al Blog

            La eficiencia en el uso de la energía fósil se está asumiendo cada vez con más interés en todos los sistemas de producción agropecuaria. Se conoce y se puede deducir fácilmente que, el uso de la energía fósil en la producción ganadera es mínimo en sistemas totalmente pastoriles y máximo en sistemas estabulados. Sin entrar en comparaciones detalladas, también sabemos que a medida que aumenta la eficiencia de cualquier sistema (por ajustes, manejo, forraje más digestible, uso y control de efluentes, entre otros) el costo de la energía fósil necesaria se reparte en más unidades productivas o es reemplazada, en parte, en el mismo sistema. Es en el aumento de la eficiencia que los Forrajes Conservados juegan un rol fundamental por la seguridad y previsibilidad que le aportan al sistema productivo ante condiciones climáticas desfavorables. En síntesis, por cada unidad de energía fósil utilizada para producir henos y silajes, se logra la producción potencial o máxima posible acorde a lo planificado e implementado.
            El consumo de energía fósil en los sistemas ganaderos es directo (mecanización) e indirecto (para producir los fertilizantes y los alimentos que no provengan del pastoreo directo). Con la intensificación de los sistemas que mencionamos en más de una entrega, la utilización de la energía fósil es una necesidad inevitable para mantener la intensificación. Pero también, como hemos visto en otras entregas, se puede mejorar significativamente la eficiencia con sólo no perder de vista:
·         Los silajes, cuyos costos son menores a los granos y concentrados
·         Las invernadas cortas para terminar novillos
·         La fibra efectiva de henos de alfalfa y de los silajes en lechería
·         La reutilización de efluentes como enmiendas
·         La complementación entre agricultura y ganadería
·         La mejora en la calidad de pastos, henos y silajes

            Volviendo a lo que vimos en otras entregas, el grano debe darse a los rumiantes en cantidades restringidas para producir intensivamente y eficientemente. Porque los monogástricos son más eficientes en transformar el grano en carne y como los rumiantes pueden aprovechar grandes cantidades de fibra como energía, hay que buscar en ellos un equilibrio energético y productivo que aproveche al máximo los pastos, los henos y los silajes. La realidad de nuestros sistemas de producción de carne y leche es que son en general desequilibrados por falta de planificación, por falta de los alimentos básicos para un rumiante (pasto, heno y silaje), por contaminación en sistemas intensivos o por degradación de pastizales y pasturas por mal manejo o sobrecargas, por baja utilización de fertilizantes en un extremo o donde se usan fertilizantes minerales sin considerar la materia orgánica de los suelos incorporando enmiendas en  los sistemas intensivos o rotando adecuadamente pasturas y cultivos.


    La reducción del consumo de energía fósil o la mayor eficiencia por unidad de producto en el uso de la energía, tiene margen de maniobra, ya que es posible en nuestros sistemas de producción aplicar tecnologías de procesos que acompañadas por planificación y complementación dentro de cada unidad de producción podrían lograr mayor eficiencia productiva y sobretodo mucho mayor sustentabilidad que la actual. Y allí, los forrajes conservados juegan un rol trascendental y estratégico.


domingo, 8 de junio de 2014

La ganadería de carne y leche supone: producción de alimentos, gestión ambiental, vitalidad territorial e identidad cultural. Rol de los forrajes conservados

Entrega de actualidad técnica relacionada al Blog


            La ganadería, tanto de carne como de leche, es un actor esencial de los territorios rurales, en el seno de los cuales contribuye al mantenimiento de la fertilidad de los suelos, a la conservación de paisajes rurales con calidad ambiental, al mantenimiento de la vida rural y la creación de empleo, como así también al patrimonio y la identidad cultural (1primera caracterización francesa, INRA, 2014).


Esa caracterización reciente que se hizo de la ganadería francesa se podría realizar en forma similar en nuestro país. Pero hacerlo tiene sentido sólo si se ponen en consideración conocimientos y herramientas interdisciplinarias que permitan informar a los políticos encargados de las decisiones del Estado y a la sociedad en general y en particular a los productores de carne y leche para que conozcan y apliquen más de gestión ambiental, desarrollen los territorios preservando la identidad cultural y como broche se mejore la producción. Porque mejorar la producción es producir más y con mejor calidad, pero respetando el bienestar animal, el tratamiento y control de efluentes y la conservación del paisaje, como mínimo en el siglo XXI. En algún momento en Argentina habrá que caracterizar las grandes producciones agropecuarias y actuar con convicción Federal para evitar las contradicciones. Reparemos en ganadería. Hoy, todo vale,

Feed Lot como un chiquero, en bajo inundable, junto al arroyo Pavón que al desbordar arrastra sus efluentes

  •         desde verdaderos Feed Lot bien manejados nutricionalmente y ambientalmente hasta “chiqueros de vacas”; en bajos y al borde de cursos de agua e incierto origen de la alimentación, o
  •        sistemas con planificación y forrajes conservados hasta sistemas con pastizales y pasturas degradados que colapsan inevitablemente por deficiencia o exceso de agua; o
  •     paisajes armónicos y característicos con sistemas productivos rendidores y eficientes hasta paisajes degradados por mal manejo, sobrepastoreo y malas prácticas en general con sistemas que producen varias veces menos que los rendidores y eficientes.
     Podríamos agregar más ejemplos y veríamos como constante que, donde los sistemas fallan, aparecen malos manejos (de todo tipo, desde lo agropecuario hasta lo ambiental y social) y también hay falta de planificación cuya principal consecuencia es la falta del alimento básico de un rumiante (pasto, heno y silaje). La tecnología y el manejo para una buena alimentación están disponibles, como también se dispone de herramientas para la gestión ambiental y políticas públicas que pueden contribuir al mejoramiento de la vida rural y a la valorización de los productos. Si no se aprovechan, no se aplican o no se incentivan habrá que recurrir a leyes y normativas que favorezcan la vitalidad territorial, promuevan la trazabilidad y se anticipen a las futuras regulaciones externas y a las exigencias de los consumidores locales. En resumen, deberá promoverse mayor y mejor producción, en nuestro caso de carne y leche, con estándares ambientales mínimos.



Nuevamente en un tema tan sensible como este, el rol de los forrajes conservados adquiere importancia y como ya hemos mencionado en otras entregas, los mismos aseguran intensificación de la producción y regularidad en el abastecimiento. La sostenibilidad del sistema productivo requerirá la aplicación de leyes y normas como las mencionadas más arriba, que en países como Francia se están considerando en forma sistémica. En Argentina hay organismos oficiales como INTA y SENASA, entidades y empresas e inclusive productores individuales que están preocupados y desarrollando seriamente los mismos temas planteados por los franceses. El problema es que la implementación de normas no se hace mancomunadamente y la voluntad política para el cambio es muy incipiente y de poco peso.





sábado, 31 de mayo de 2014

Las más avanzadas técnicas Biotecnológicas no son autónomas. Necesitan de conocimientos básicos convencionales. Ejemplos

Entrada Técnica de opinión relacionada al Blog


      A principios del Siglo XX  los cultivos se rotaban para recuperar estructura del suelo, reponer fertilidad, dejar actuar procesos microbianos, controlar mejor las plagas y enfermedades y también se barbechaban para almacenar agua y eliminar malezas. Esos cultivos utilizaban variedades que eran seleccionadas con métodos tradicionales o una simple elección de individuos superiores en cada generación. En algunos cultivos ya se comenzaba a seleccionar apoyados en la genética mendeliana con ayuda de la biometría también incipiente.



En nuestros días y por efecto “fascinación y admiración” por las nuevas tecnologías que comenzaron en el último cuarto del siglo XX y porque vivimos en la era de la información, con la que nos saturan, se piensa que la biotecnología y todo lo molecular resolverán los problemas y que sustituirán a métodos y prácticas sólidas y coherentes, consideradas antiguas y que frecuentemente las nuevas generaciones desconocen o ignoran. Hay que alertar que la información sólo adquiere relevancia cuando está asociada a ideas.
   Ahora daremos dos ejemplos, pero dejando aclarado que las nuevas técnicas y metodologías biotecnológicas son útiles y muy positivas para los avances agronómicos, pero con una mirada sistémica que incluya el conocimientos de los principios básicos, ya que el fundamento de la ciencia no está en permanente cambio y que las herramientas (gran parte de las tecnologías biotecnológicas son herramientas) son complementarias del conocimiento básico. En lo agronómico, ese conocimiento básico puede ser de las ciencias biológicas o simplemente técnicas y procedimientos ancestrales a los que la agricultura moderna todavía debe recurrir. Veamos dos ejemplos:

  
Rotaciones y plagas El éxito de los cultivos Bt supera las expectativas de muchos, pero no impide que haya problemas de resistencia en el futuro. Es por eso que ya aparecen trabajos científicos que lo plantean, buscan soluciones y recomiendan alternativas como la rotación de los cultivos. Esa práctica agronómica es útil para controlar mejor las plagas y las enfermedades, tanto en cultivos OGM como en no OGM. Por más efectivo que sea un gen Bt o cualquier otro transgen introducido en el genoma de un cultivo, la resistencia o tolerancia aparecen más tarde o más temprano. Algo similar ocurre con la resistencia de las malezas a herbicidas y allí también el buen manejo agronómico dilata o elimina la resistencia.

Mendelismo y selección Repitiendo lo que mencionamos más arriba sobre la “fascinación y admiración” por las tecnologías que comenzaron en el último cuarto del siglo XX como la biotecnología, se cree que el mejoramiento y la selección de las nuevas variedades transgénicas está realizado en una mesada de un laboratorio. Nada más erróneo. La fascinante y poderosa herramienta biotecnológica deberá ser incorporada a una nueva variedad o híbrido con los métodos de la genética tradicional que tiene mucho de mendelismo (las leyes de Mendel están vigentes y lo que evolucionó es el conocimiento del modo de acción y otras características de los genes y sus interacciones), de biometría, de ensayos agronómicos a campo por centenares y la elección de la variedad comercial que deberá demostrar con otra serie de ensayos que es la que conviene registrar como nueva variedad. Hay que reconocer que todo ese proceso se ha reducido y facilitado por una serie de técnicas y métodos de la Biología Molecular y de la Ingeniería Genética. Aún en nuestros días y mientras los cultivos sigan siendo tales, un cultivar moderno es la síntesis de conocimientos científicos básicos, criterios de selección, herramientas cada vez más potentes y mayoritariamente biotecnológicas y finalmente el arte del mejoramiento que lo lidera y aplica  un seleccionador con conocimientos profundos de agronomía, de biología y del cultivo (síntesis de ciencias biológicas  y manejo adaptado al ambiente).


      Resumiendo, podemos afirmar que la biotecnología hizo y hará aportes extraordinarios para contrarrestar la sobrepoblación, el hambre y las enfermedades mundiales con técnicas que funcionan y hacen ese aporte asombroso dentro de nuevos cultivares. Pero se necesita un enfoque sistémico donde todos los conocimientos científicos sólidos aporten soluciones y sustentabilidad. Los dos ejemplos presentados demuestran la importancia del manejo agronómico de los cultivos y de las leyes que rigen la genética y la selección con ese enfoque sistémico e interdisciplinario. Maíces y sorgos transgénicos para silaje, necesitan manejos agronómicos que potencien la tecnología incorporada y eviten complicaciones a corto plazo, recurriendo para ello a un manejo agronómico tradicional y sustentable.




JJAIM ETCHEVERRY, Guillermo. 1999. La Tragedia Educativa. Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 231 p.
http://www.monsanto.com/global/ar/productos/pages/refugio.aspx

viernes, 23 de mayo de 2014

Explicación de la supuesta contradicción, entre la eficiencia en el uso del agua y la vulnerabilidad frente a sequías, en el maíz. Rol del sorgo

Entrada Técnica de Actualidad relacionada al Blog

      En entregas anteriores hemos demostrado que el maíz es muy eficiente en el uso del agua y que el incremento constante de los rendimientos de grano favorecieron también a los mejores híbridos para silaje, produciendo más forraje de la planta entera con más energía y mejor digestibilidad. Sin embargo en un artículo reciente de la Revista Science del 2 de mayo (Vol. 344 N° 6183 pp. 516-519, mencionado también en Nature) basados en mediciones del Déficit de Presión de Vapor determinaron que los híbridos modernos tienen mayor vulnerabilidad frente a sequías y esa mayor sensibilidad se ha producido a pesar del mejoramiento genético y del aumento de dióxido de carbono en el ambiente. 


Lo atribuyen a la tendencia agronómica de aumentar densidades de siembra. 

      También habíamos mencionado en otra entrega que los buenos híbridos para silaje deben soportar densidades entre 15 y 20% superiores a las recomendadas para la producción de grano. Y esto se debe a que la producción total de materia seca digestible será mayor aunque produzca menos grano. En esto coincidimos con ese y otros trabajos que demuestran que si bien los maíces modernos toleran densidades más altas, ante condiciones adversas, mayores densidades a las recomendadas pueden ocasionar disminuciones significativas en el rendimiento en grano. Recordemos que el grano en la planta entera de maíces sileros representa el 42% del total, en promedio. Y que en el maíz para silaje el 58 % restante puede aportar azúcares solubles y fibra digestible que compensan, en parte, la menor producción de almidón del grano.


La planta del maíz moderno es una gramínea muy particular. No tiene macollos o son muy débiles ya que el tallo principal tiene una dominancia apical absoluta y con una espiga gigantesca a la que la planta destina prioritariamente y desde la fecundación, todas sus reservas y fotosintatos. Esa estructura de planta sin macollos es menos plástica que, por ejemplo, el sorgo. El macollamiento es una de las características que posee el sorgo que hace que se adapte mejor a condiciones de estrés hídrico. Pero el constante y formidable mejoramiento genético a que ha sido sometido el maíz, sumado a las características del género Zea, lo transforman en una especie muy eficiente fotosintéticamente y en el uso del agua. Y no es contradictorio que ese maíz moderno sea, al mismo tiempo, más vulnerable a las sequías. El manejo agronómico para lograr rendimientos máximos incluye el aumento de la densidad, algo para lo que el maíz no está tan bien adaptado, ya que la selección ancestral y la de los híbridos del siglo pasado fue en el sentido opuesto favoreciendo una estructura de planta para producir grano poco adaptada a densidades que superen 7 a 8 plantas por metro cuadrado. 


   Hoy, en ambientes agrícolas de bajo rendimiento o limitantes, una densidad de siembra para lograr 40.000 plantas por ha permite rendimientos cercanos a los 6.000 kg/ha de grano, que podrían bajar a la mitad si se duplicara la densidad. Hace más de 30 años en Villa Mercedes (S.L.) con el híbrido doble Dekalb 4F37 obteníamos 4.000 kg de grano en secano con esa misma densidad, lo que demuestra el progreso genético (2.000 kg) logrado comparado con el presentado más arriba. Y en condiciones óptimas bajo riego y fertilización completa para acercarnos al potencial, obteníamos también en Villa Mercedes y con el mismo híbrido, 12.000 kg de grano por ha con una densidad 60.000 plantas por ha. Esto último demuestra la eficiencia productiva del maíz sin limitantes de agua y por ende sin esa vulnerabilidad presentada al comienzo de esta nota. Un híbrido simple moderno bajo riego, hoy agronómicamente, no se realizaría con menos de 80.000 plantas por hectárea. Por tipo de híbrido actual (simple) y por estructura de planta, esas densidades aseguran rendimientos cercanos a los 17.000 kg por hectárea.
   Volvamos al ejemplo de 40.000 plantas para un ambiente de bajos rendimientos y supongamos 80.000 plantas para ambientes de alto rendimiento, Revisando ensayos en el ambiente de alto rendimiento encontramos que podemos lograr más de 9.000 kg de grano por ha. Si hacemos la relación veremos que con 40.000 plantas en ambientes complicados obtenemos en promedio 150 gramos de grano por planta y con 80.000 plantas 115 gramos por planta. El rendimiento por planta entre ambientes disminuye, en el ejemplo, un 23 %. Esto demuestra que la planta de maíz está menos adaptada a altas densidades y que ni la prolificidad (que difícilmente llegue a 1,15) ni el macollamiento (que fue contra seleccionado por siglos) lo pueden compensar. Por eso, tanto en la selección de nuevos híbridos como en los manejos agronómicos se recurre a la mayor densidad
   Como alternativa para condiciones de déficit hídrico marcado o ambientes agronómicamente más limitantes, está el sorgo para grano, que tiene una estructura de planta macolladora más plástica, de mayor rusticidad y con un grano energéticamente similar. Para destino silaje, en esos ambientes limitantes las diferencias entre especies se mantienen, aunque como ya se mencionó, el maíz para silaje compensa mejor la disminución del porcentaje de grano con tallos y hojas, más nutritivos y con mayor cantidad de azúcares solubles en los tallos. En condiciones limitantes el maíz y el sorgo no compiten, se complementan y se adaptan diferencialmente a sistemas productivos y categorías de animales.





jueves, 15 de mayo de 2014

Los silajes de maíz y sorgo son los suplementos energéticos de más bajo costo en ganadería

Entrada Técnica relacionada al Blog

    Una de las ventajas del silaje de maíz de planta entera en producción de carne o leche, es que aporta el grano con el mismo valor nutritivo que el grano seco. Los gastos de cosecha, almacenamiento y eventual secado si se cosechara el grano son similares a los de la confección del silo y se dispone antes del lote.

  La otra gran ventaja es que como suplemento energético o como componente energético principal de la dieta se adapta a todas las categorías de animales desde la vaca seca del tambo o la vaca de cría hasta el engorde intensivo y confinado.

Ventajas de los Silajes de Maíz y de Sorgo de Planta Entera
   
 Hace ya muchos años que la EEA Rafaela de INTA confeccionó un gráfico con los precios relativos del kilogramo de MS, en el que las pasturas tenían un índice de base 100 hasta llegar a 1600 en los suplementos y expeller más costosos, o sea 16 veces más. Los tres alimentos de menor costo eran las pasturas y luego silajes y henos entre 200 y 300 en el valor de ese índice o valor relativo. Esos precios comparativos siguen siendo actuales en forma grosera. Para relacionarlo con otras entregas, el silaje representativo sería el de maíz y el heno representativo el de alfalfa.


   
 Si se adaptaran esos costos con calidades o digestibilidades por kg de Materia Seca se podrían tener valores relativos más ajustados por establecimiento productivo o por sistema productivo. El silaje de sorgo o de maíz de buena calidad, tendrá siempre un precio relativo menor al grano. Esto es lo que se quiere remarcar en esta entrega. Pero también se quiere dejar bien sentado que los alimentos más costosos son también necesarios en sistemas más intensivos, aunque la base o lo voluminoso de las dietas son siempre las pasturas y/o los henos y/o los silajes, ya que es bueno recordarlo, estamos refiriéndonos a la alimentación de rumiantes. La proporción de esos alimentos voluminosos serán diferentes según se trate de sistemas pastoriles, con suplementación o estabulados/corral.



lunes, 5 de mayo de 2014

Novillos pesados de invernada corta en pastoreo con suplementación de forrajes conservados



Entrada de Actualidad relacionada al Blog

En estos días hemos visto en suplementos o programas agropecuarios distintos análisis de la necesidad futura de novillos pesados para exportación y hasta el juez Stephen Breyer de la Corte Suprema de Estados Unidos, un poco en broma, citó "la carne argentina maravillosa" y aunque asociado al tema de bonos y bonistas, estaba refiriéndose indirectamente a la carne de exportación de novillos gordos pesados que nos hizo famosos en el mundo. Sin embargo, la protocolización y certificación de la carne vacuna argentina tiene escaso desarrollo, cuando debería ser tan importante como los prosciutti italianos con denominación de origen (di Parma o San Daniele) o el jamón serrano español. En el caso de Italia hay que destacar la promoción y publicidad de gobiernos, consorcios y empresas italianas que mantienen y respetan protocolos y denominaciones de origen. El alto potencial forrajero de la región pampeana, el constante aumento de la utilización de silajes de planta entera y la gran oferta de cultivares de alfalfa, festuca, raigrás, verdeos de invierno e híbridos de maíz y sorgo son ventajas comparativas y competitivas que se traducen en producciones cercanas a 1.000 kg de carne por ha con una calidad diferencial y nutraceútica que pocas regiones en el mundo pueden lograr con eficiencia y sustentabilidad.


Invernada corta de novillos pesados con suplementación

    Cualquiera sea el panorama de exportación de carnes, Argentina tendrá que demostrar calidad pareja y cumplimiento de cuotas con alta competitividad y en la mayoría de los casos con novillos pesados.  En el mercado interno, la carne vacuna para competir se deberá producir más eficientemente con lo que el peso de faena tendrá que aumentar. Entonces, en un futuro cercano los novillos más demandados tanto de invernada pastoril como de terminación a corral, serán pesados y la invernada deberá ser corta. En esta entrega no consideramos la carne de Feed lot ya que no representa a un producto típico, con denominación de origen, calidad del producto y buenas prácticas ambientales como ocurre en el vino Malbec argentino o la carne argentina de novillos británicos pesados en pastoreo. Para mantener la calidad y la marca del tradicional origen de nuestra carne en pastoreo y ser previsibles y competitivos en el mundo, hay una serie de factores a tener en cuenta. Sin duda la necesidad de acortar la duración del ciclo de producción es prioritario para producir novillos pesados en pastoreo. En esas circunstancias y con esos planteos, las pasturas y los forrajes conservados son la garantía para lograr esos objetivos. Todo esto se dará con el desarrollo y la aplicación de normas y el manejo de la producción que sean compatibles con buenas prácticas ambientales, el bienestar animal y la seguridad y calidad del producto. 

    Las pasturas recomendadas para esos planteos son en base a alfalfa pura o consociadas con gramíneas invernales perennes y alguna proporción de verdeos de invierno. El suplemento energético recomendado es el silaje de alta calidad y en el caso que se utilice también grano, el heno resulta un buen complemento. Como se puede apreciar los forrajes conservados (silajes y henos) son el suplemento energético obligado además de la utilización de granos, los que también pueden ser reemplazados, en parte, por silaje de maíz y sorgo bien granados para aportar la energía requerida por planteos de invernada corta. 

      En estas invernadas de novillos pesados, la suplementación energética deberá utilizarse en cantidades y calidades adecuadas en los tres meses previos a las ventas, independientemente del estado de las pasturas, para lograr el grado de terminación necesario para la comercialización de los novillos dentro del año de invernada.



http://www.lanacion.com.ar/1685033-cuestion-de-timming-quien-apuesta-al-novillo-pesado

http://inta.gob.ar/documentos/invernada-corta-de-novillos-pesados-para-exportacion/